Ir al contenido principal

Cristianos de Colombia, despierten: los lobos ya no vienen disfrazados de ovejas, sino de pastores.



El púlpito como tarima: el día que la fe se arrodilló ante el ego.




Por: Juan David Rivero Raillo


Para Semilla. El Pasquín sinvergüenza.


Hay decisiones humanas que no se explican desde la fe, sino desde el trastorno. La alianza entre el pastor Miguel Arrazola y Abelardo de la Espriella no es una coincidencia celestial, sino un fenómeno digno de análisis clínico, sociológico y político. Lo que presenciamos no es un acto de espiritualidad, sino un espectáculo donde la religión se prostituye para servir al poder, y el poder se disfraza de cruz para entrar en el templo sin ser abucheado.


Desde la psicología, lo de Arrazola y De la Espriella podría definirse como una simbiosis narcisista: el primero necesita reconocimiento espiritual, el segundo necesita legitimidad moral. Uno busca influencia, el otro absolución. Y juntos, se retroalimentan: el pastor se siente más importante por codearse con el “líder político”, y el político se siente redimido al recibir la bendición del pastor. Es el eterno trueque entre el ego y el púlpito: yo te presto mi altar, tú me prestas tus votos.


Desde la sociología, este fenómeno revela cómo se instrumentaliza la fe como herramienta de control social. En sociedades donde la desigualdad y la desconfianza institucional han hecho metástasis, el pastor se convierte en el nuevo caudillo, el guía espiritual y político. La comunidad, que ha sido marginada por el Estado, encuentra en la iglesia un refugio… pero ese refugio ahora está siendo asaltado por intereses que poco tienen que ver con el Evangelio. Es la colonización del alma en nombre de Dios.


Desde la antropología, el caso Arrazola-De la Espriella muestra la regresión al mito del líder sagrado: el creyente que necesita un intermediario entre él y la divinidad, y que acepta, sin cuestionar, que ese intermediario le diga por quién votar, qué pensar y hasta qué sentir. En lugar de comunidad de fe, tenemos tribus de obediencia. No hay discernimiento, solo ritual. No hay espiritualidad, solo espectáculo.


Y desde la política, lo que se configura es aún más perverso: la conversión de la religión en máquina electoral. El discurso de “Dios, familia y patria” funciona como anestesia moral para ocultar los rasgos psicopáticos del poder: el desprecio por el otro, la manipulación emocional y el uso del miedo como herramienta de control. Abelardo, que antes se declaraba ateo y se burlaba de lo sagrado, ahora posa como un cruzado moderno. No porque haya encontrado la fe, sino porque encontró un público al que venderle su redención.


El pastor Arrazola, por su parte, juega el papel del profeta domesticado: aquel que en lugar de denunciar la injusticia, bendice al injusto. Que cita la Biblia pero ignora su mensaje. Que convierte la palabra de Dios en una estrategia de marketing político.


Y aquí está el peligro: cuando la fe se convierte en fanatismo, deja de liberar y empieza a encadenar. Cuando un pastor se vuelve vocero del poder, ya no predica el Evangelio: predica obediencia.


Por eso, este no es un llamado al odio, sino al despertar.

Porque el verdadero enemigo no está afuera, sino en los altares corrompidos por el poder.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El malabarista del déficit y la responsabilidad del gobierno

 Columna de opinión Por Juan David Rivero Raillo En los últimos meses, los maestros de Colombia hemos presenciado una crisis profunda en nuestro régimen especial de salud, pensiones y cesantías, creado por la Ley 91 de 1989 . Lo que se anunció como un nuevo modelo para dignificar la atención del magisterio terminó convertido en un caos financiero y operativo que hoy tiene al Fondo del Magisterio en un déficit histórico de 1,6 billones de pesos. No podemos olvidar que esta crisis comenzó con la llegada de Jhon Mauricio Marín a la Fiduprevisora . Fue nombrado durante el actual gobierno, como cuota política del Partido de la U , un partido con un largo historial de corrupción y clientelismo. Marín, que ya cargaba con cuestionamientos en Ferrocarriles Nacionales por contratación directa, aterrizó en la Fiduprevisora con la promesa de administrar un nuevo modelo de salud. Sin embargo, su gestión se caracterizó por decisiones lesivas, como la contratación del software HORUS , que cost...

Abelardo de la Espriella: Un peligro para la democracia.

Hay cosas que no se pueden pasar por alto cuando hablamos de quién debería ocupar la presidencia de un país. No basta con títulos, discursos rimbombantes ni frases cargadas de indignación. Un líder debe tener equilibrio emocional, empatía y la capacidad de escuchar sin perder el control. En ese sentido, cada vez que escucho hablar a Abelardo de la Espriella, me preocupa profundamente lo que significaría para Colombia un hombre con su temperamento al frente del Estado. No lo digo solo por su estilo confrontativo. Lo digo porque su propia historia lo muestra. Él mismo, sin reparo alguno, confesó que de niño maltrataba gatos, que les ponía pólvora “por diversión” (Infobae, 2023). Lo dijo sin un atisbo de vergüenza, como si aquello no hablara de un patrón psicológico muy serio: una conducta que, aunque haya ocurrido en la infancia, revela una relación peligrosa con la empatía. Porque no es normal que alguien se divierta causando dolor, y mucho menos que de adulto lo cuente con ligereza, si...

ÁLVARO URIBE: Inmunitas.

 ÁLVARO URIBE: Inmunitas. Columna de opinión  Por: Juan David Rivero Raillo Desde la perspectiva de la biopolítica —y tomando como base la idea de inmunitas desarrollada por Roberto Esposito— el caso de Álvaro Uribe Vélez no es solo un episodio judicial más. Es la evidencia más clara de cómo una persona puede convertirse en un “cuerpo inmune” dentro del cuerpo político de un país. Mientras la justicia se aplica con fuerza sobre los jóvenes de barrio, los campesinos o cualquier ciudadano común, sobre él parece activarse un escudo invisible que impide que las consecuencias de sus actos lleguen a tocarlo. Esta inmunidad no es magia: es poder cuidadosamente tejido durante décadas. Este blindaje no surgió de un día para otro. Se construyó paso a paso, con alianzas políticas, relaciones en las altas cortes, vínculos con sectores militares, empresariales y mediáticos. Se ha fortalecido con el tiempo, incluso después de escándalos nacionales y procesos judiciales, resistiendo cambios ...